El cambio climático, el carnet por puntos, la invasión de medusas, como han cambiado los veraneos.

Aquellos veranos del seiscientos, los niños gritando, la
suegra incordiando, horas de viaje rumbo a Benidorm, los pies llenos de arena
en el chiringuito comiendo paella…..aunque realmente, ¿han cambiado tanto?

Bueno, los coches sí, pero los seguimos cargando hasta arriba, los niños peleándose por poner el DVD, la suegra incordiando, horas de atascos interminables para llegar a Benidorm, los pies llenos de arena en el chiringuito comiendo paella, pegarse con la señora gruñona de al lado que quiere la playa para ella sola...

Y es que España seguirá siendo España, para bien, o para mal.

Por cierto, me encanta Benidorm, la paella, los chiringuitos, y la señora gruñona…

¡Que coño, es verano!

¿Cómo es el tuyo?